Reino Unido, Indonesia y Pakistán; opciones de mercado para exportar frijol: Arizmendi - Actualmente se vende frijol de calidad a Estados Unidos, Angola, Perú y Venezuela México produce un millón de toneladas de frijol anualmente y ocupa el cuarto lugar mundial como productor, una parte de esa cosecha se exporta a Estados Unidos, Angola, Perú y Venezuela; “es un reconocimiento a la calidad de nuestro grano”, destacó el empresario Juan Carlos Arizmendi, y se tienen nuevas opciones de mercado en naciones como Reino Unido, Indonesia y Pakistán; países que en conjunto compran tres veces la producción anual del campo mexicano.

Reino Unido, Indonesia y Pakistán; opciones de mercado para exportar frijol: Arizmendi

Publicado el: 19 de Abril del 2017 a las 06:15 pm . Por antoniogaytan

  • Actualmente se vende frijol de calidad a Estados Unidos, Angola, Perú y Venezuela

Por: Antonio Gaytán

México produce un millón de toneladas de frijol anualmente y ocupa el cuarto lugar mundial como productor, una parte de esa cosecha se exporta a Estados Unidos, Angola, Perú y Venezuela; “es un reconocimiento a la calidad de nuestro grano”, destacó el empresario Juan Carlos Arizmendi, y se tienen nuevas opciones de mercado en naciones como Reino Unido, Indonesia y Pakistán, países que en conjunto compran tres veces la producción anual del campo mexicano.

Durango ocupa el segundo lugar nacional en producción de frijol con un promedio de cien mil toneladas anualmente y se ha especializado en la variedad de Pintos, actualmente compite prioritariamente en el mercado nacional y con un mínimo volumen de exportación a los Estados Unidos con frijol orgánico, el cual se paga a buen precio.

En los últimos siete años se reporta una balanza deficitaria; es decir, la  producción nacional no satisface el cien por ciento del consumo de las familias mexicanas. Así como se exporta grano también se importan anualmente cien mil toneladas de las variedades Negros, Pintos y Blancos; es un escenario que nos dicen que existe una gran área de oportunidad para colocar nuestro grano sin problema de comercialización y a buen precio, solo se requiere elevar la productividad de nuestras tierras, mejorar la calidad de la cosecha y  construir alianzas comerciales adecuadas.

El reto es que el cultivo de frijol sea rentable y favorezca la economía de las familias campesinas, para ello se requiere de una adecuada asistencia técnica para eficientar las labores culturales en la parcela, seleccionar una semilla de buena calidad genética que garantice mejores rendimientos, aplicar adecuadamente la dosis de fertilización y por supuesto invertir para incrementar el desarrollo tecnológico; como por ejemplo convertir tierras de temporal a tierras de riego en un uso eficiente del agua y un dato importante utilizar maquinaria adecuada.

Hoy en día derivado del uso de maquinaria inapropiada se queda en la parcela un 15 por ciento del producto y si en México se producen alrededor de un millón de toneladas, según estas estadísticas, se desperdician más de cien mil toneladas; volumen que equivalente a lo que importamos anualmente.

El también integrante del Consejo Mexicano para el Desarrollo Rural Sustentable, Juan Carlos Arizmendi Espino, reiteró que se debe trabajar para incrementar la productividad y mejorar la calidad proporcionando un valor agregado al producto esto dará como resultado mejores condiciones en términos comerciales para ofertar dentro y fuera del país

Debemos tomamos en cuenta algunos datos:

  • El promedio en los rendimientos en condiciones de temporal es de 600 kilogramos en Chihuahua Durango y Zacatecas; en condiciones de riego es de aproximadamente 1.5 toneladas por hectárea en Sinaloa y Nayarit.
  • El consumo de frijol ha venido disminuyendo anteriormente era de 16 kilos per cápita y hoy solamente sobrepasamos los ocho kilos en el consumo nacional, mientras que en el consumo mundial se ubica en un promedio de 2.5 kilos por persona al año.
  • Ante un mundo globalizado por supuesto competitivo es necesario el formular alianzas comerciales estratégicas que por un lado privilegien un precio justo al productor y por el otro que sea accesible al consumidor.